Abogado para comunidades de propietarios
Reclamo las cuotas que no se pagan y defiendo los acuerdos de la comunidad cuando alguien los impugna. Trabajo con administradores de fincas en toda España, en remoto y con un único interlocutor.
Si eres administrador de fincas
Sabes cómo funciona esto: la morosidad de una comunidad no es un problema jurídico complicado, es un problema de tiempo. Hay que preparar la certificación, notificar, hacer el seguimiento, explicar en la junta por qué aquello sigue igual y responder a los propietarios que preguntan. Multiplicado por cada comunidad que llevas.
Lo que ofrezco es que eso deje de ocuparte. Me pasas el listado de deudores y la documentación de la junta, y a partir de ahí yo me encargo: reclamación previa, procedimiento, seguimiento y ejecución. Tú recibes un estado actualizado de cada expediente, en un formato que puedes llevar directamente a la junta sin tener que traducirlo.
No trabajo por comunidades sueltas cuando hay cartera. Prefiero asumir el conjunto, porque así los plazos se controlan de verdad y no se pierde ninguna deuda por el camino.
Qué hago exactamente
Reclamación de cuotas y derramas impagadas. Desde el requerimiento previo hasta la ejecución, incluida la traba sobre el inmueble cuando procede.
Deudas que vienen con el piso. Cuando un moroso vende, la deuda de los últimos ejercicios sigue afectando a la vivienda y se puede reclamar al nuevo propietario. Es una vía que se aprovecha menos de lo que se debería.
Defensa de acuerdos de junta impugnados. Y, antes de eso, revisión de cómo se documentan los acuerdos para que no se caigan en el juzgado.
Obras, humedades y daños entre elementos comunes y privativos. Reclamación a quien corresponda, incluida la aseguradora de la comunidad.
Prescripción. Revisión de la cartera para detectar qué deuda está a punto de perderse. Es lo primero que miro cuando entra una comunidad nueva.
Cómo trabajo con una cartera de comunidades
Primero, radiografía. Antes de reclamar nada, reviso el conjunto: qué deuda es cobrable, cuál está en riesgo de prescribir y cuál no vale la pena perseguir. Esa conversación ahorra dinero y expectativas.
Después, criterio único. Cada comunidad tiene su casuística, pero la estrategia procesal se decide una vez y se aplica a toda la cartera. Eso es lo que hace que los plazos no se descontrolen.
Y un informe por comunidad, con el estado de cada expediente y lo recuperado, pensado para que el administrador lo lleve a la junta tal cual.
Trabajo en remoto y en toda España. La distancia no cambia nada: los procedimientos se llevan igual desde aquí, y el administrador tiene un único interlocutor.
Ves el estado de tus expedientes cuando quieras
No hace falta que me llames para saber por dónde va una reclamación. Cada administrador con el que trabajo tiene acceso a un portal donde están sus comunidades y sus expedientes, con el estado actualizado de cada uno.
Sirve para lo de siempre: preparar la junta sin pedirme nada, comprobar si una deuda concreta se ha movido, o enseñarle a un propietario que su asunto está en marcha. Y sirve para lo que no se ve: que ninguna deuda se pierda de vista porque el seguimiento no depende de que alguien se acuerde.
Es un desarrollo propio, no una carpeta compartida ni un gestor genérico. Está hecho para esto.
Condiciones
Las condiciones se fijan según el volumen de la cartera y el estado de la deuda, y las tienes por escrito en la hoja de encargo antes de que empiece nada. Sin provisiones sorpresa y sin conceptos que aparezcan a mitad de camino.
La primera conversación no cuesta nada: reviso lo que tienes y te digo qué es cobrable y qué no antes de hablar de dinero.
Experiencia
Actualmente gestiono la morosidad de un administrador de fincas con varias comunidades a su cargo: una decena larga de expedientes abiertos y más de 28.000 euros de deuda reclamada. Toda la cartera se lleva con el mismo criterio procesal, y el administrador recibe el estado de cada expediente sin tener que pedirlo.
Trabajo en toda España, y eso obliga a algo que no siempre se hace: comprobar qué normativa se aplica antes de reclamar. La Ley de Propiedad Horizontal rige en la mayor parte del territorio, pero en Cataluña la afección real del inmueble y los plazos de prescripción se rigen por el Código civil catalán, y hay otras comunidades con su propio derecho civil. Aplicar la norma equivocada significa perder deuda que era cobrable, y es un error más frecuente de lo que parece. Esa comprobación es lo primero que hago cuando entra una cartera nueva, esté donde esté.
Hablemos de tu cartera
Consultar por WhatsAppSerrano Estudio Legal · Juan Antonio Serrano Montserrat · Abogado colegiado nº 2476, Ilustre Colegio de la Abogacía de Sabadell · Trabajo 100% online en toda España.
Información orientativa que no garantiza resultados; cada caso debe valorarse de forma individual.