Entre el 5% y el 10% de los pacientes hospitalizados en España sufren algún tipo de error relacionado con la medicación durante su ingreso. Muchos son evitables y algunos constituyen negligencia médica reclamable.
Los errores de medicación son una de las causas más frecuentes de daño evitable en los hospitales españoles. Muchos pasan desapercibidos. Otros causan daños graves. Y algunos son constitutivos de negligencia médica reclamable.
1. Qué se considera un error de medicación
Un error de medicación es cualquier incidente prevenible que puede causar daño al paciente o dar lugar a una utilización inapropiada de los medicamentos. Puede ocurrir en cualquier fase del proceso: prescripción, transcripción, dispensación o administración.
Los más frecuentes en reclamaciones son:
- Dosis incorrecta: se prescribe o administra una cantidad superior o inferior a la terapéuticamente indicada.
- Medicamento equivocado: confusión entre fármacos con nombres similares o presentaciones parecidas.
- Vía de administración incorrecta: un medicamento pensado para vía oral administrado por vía intravenosa, o viceversa.
- Interacciones no detectadas: se prescribe un medicamento que interacciona con otro que el paciente ya tomaba y que figuraba en su historial.
- Contraindicación ignorada: se administra un fármaco pese a que el paciente tenía una alergia documentada.
- Omisión: no se administra un medicamento necesario o se interrumpe un tratamiento sin justificación clínica.
2. Quién responde por un error de medicación
La responsabilidad puede recaer sobre distintos profesionales dependiendo de en qué fase ocurrió el error:
- El médico prescriptor: si el error está en la prescripción — dosis incorrecta, interacción no detectada, contraindicación ignorada.
- El farmacéutico hospitalario: si el error ocurre en la dispensación.
- El personal de enfermería: si el error ocurre en la administración.
- El hospital: como responsable institucional del sistema de seguridad del medicamento.
En la sanidad pública, la reclamación se dirige contra la Administración sanitaria. En la privada, contra el centro y su aseguradora.
3. Cuándo es negligencia reclamable
Para que exista negligencia reclamable deben concurrir tres elementos:
- El error: una actuación que se desvía del estándar de cuidado exigible.
- El daño: el paciente sufrió un perjuicio real — reacción adversa grave, empeoramiento, secuelas.
- El nexo causal: el daño fue consecuencia directa del error, no de la evolución natural de la enfermedad.
4. Qué documentación necesita
- La historia clínica completa del ingreso, incluyendo las hojas de prescripción y administración de medicamentos.
- Los informes de alta y los informes de las complicaciones sufridas.
- El parte de notificación al sistema de farmacovigilancia si se realizó.
En Serrano Estudio Legal analizamos su caso de forma gratuita. Puede ver cómo llevamos estos casos en nuestra página de negligencias médicas.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé si el error de medicación causó el daño o fue la propia enfermedad?
Esa es precisamente la clave del nexo causal, y es lo que determina el peritaje médico. Un especialista analiza la evolución del paciente y dictamina si el deterioro es atribuible al error o a la enfermedad de base.
¿Tengo derecho a la hoja de prescripción y administración de medicamentos?
Sí. Forma parte de la historia clínica y tiene derecho a solicitarla. El centro está obligado a facilitársela en un plazo máximo de treinta días.
¿Qué plazo tengo para reclamar?
Un año desde que conoce que el error de medicación le causó un daño. En la sanidad pública el plazo también es de un año desde que conoce el daño, con reclamación previa ante la Administración.
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Información orientativa que no garantiza resultados; cada caso debe valorarse de forma individual.